Domingo, 5:30 A.M.: Estación Roppongi, línea Oedo. Estoy sentado esperando el subte. Saco el celular, busco la última entrada en "Notas." La sigo buscando. Busco otra vez. No está. Guardo el celular en mi bolsillo y en silencio espero el tren para irme bien a la mierda. "Mejor así," pienso.
| Trapped in the Phantom Zone? Nope, just bored at the station. |
Sábado, 20:06: Vibra el celular.
Gunther: Vamos a lo de sakura.El vigor de mi vital amigo renueva mis energías y logro despegarme de la cama con más fuerza de gravedad de todo oriente. 40 minutos más tarde.
Nico: A qué hora?
Gunther: 21
Gunther: Anda saliendo.
Gunther: No te cuelgues.
Gunther: Yo me banio en 5 y salgo.
Sábado, 21:50:
Gunther: Llego 22:09 roppongi eki.Hijo de @#$%, menos mal que a las 21. Y menos mal que me lo tomé con la misma calma y llegamos al mismo horario.
Sábado, 22:15: Me encuentro con Gunther y su novia china (que ahora es japonesa, larga historia) de turno. Mis ilusiones de tener una noche medianamente entretenida se desmoronan en pedazos al ver a mi wingman en compañía de la carcelera del momento.
| Feliz cumple. |
Domingo, 02:30 A.M.: La cumpleañera no entiende nada. Me abraza, me da un beso en la mejilla y se queda prendida. No sé qué carajo hacer, así que le doy un beso en la mejilla. No me suelta. どうしようかな?Me gira la cabeza, acercándose, hago lo mismo y repentinamente me estoy alejando por la puerta de salida porque parece una fantástica idea.
Domingo, 03:00 A.M.: Estoy en Feria, club nocturno al que no fui nunca. La china está en el tercer piso con otro amigo. Gunther y yo escapamos al primero. Entramos a una pista y manos que jamás pudimos adjudicarle a ningún cuerpo nos agarran desprevenidos en la oscuridad.
Domingo, 03:15 A.M.: Entramos al tercer piso, una japonesa alta y rubia de dudoso linaje puramente oriental me intercepta, separándome de mi compañero, que da dos pasos más antes de darse cuenta de que me perdió. Me gira y me pone frente a su amiga. Quedo en el medio. Me mira. La miro. Me doy cuenta de que no está mal y pienso "¿Por qué no?" Saco del cajón todo mi arsenal de antiguos movimientos y demuestro que, en el fondo, soy latino.
| Feria. |
Domingo, 03:22 A.M.: Me pide que le hable en español.
Domingo, 03:25 A.M.: Quiere conocer Argentina.
Domingo, 03:27 A.M.: Se refiere a mí como セックシー。
Domingo, 03:30 A.M.: Mientras mi ego se toma un daiquiri de éter con Dios, Buda y Carl Sagan, ella y yo tomamos vodka en la barra.
Domingo, 03:35 A.M.: No me acuerdo su nombre.
Domingo, 03:40 A.M.: La gente alrededor está loquísima y se para en los sillones para caerse bien de culo al piso. Mucha fiesta por todos lados. Me muerde y me dice "It's the Vodka effect." "No... it's the Tango effect," respondo en una ágil pirueta que combina comentario político y un bananismo desenfrenado que por un segundo me hace sentir el James Bond del subdesarrollo.
Domingo, 03:50 - 04:30 A.M.: Escena desaparecida.
Domingo, 04:40 A.M.: Se da cuenta de que en el fondo (lol, en el fondo) soy un nerd y esto sólo parece resultarle más interesante (Yo sabía que algún día iba a tener justicia por aquellos días en la secundaria). Me pregunta si sé cocinar y esto empieza a ponerse turbio.
Domingo, 05:14 A.M.: Es un buen momento para retirarse con la frente en alto. Gunther tiene el grillete más ajustado que nunca y esto ya no da para más. Antes, sin embargo, sería pertinente llevarme su contacto. "I just met you, and this is crazy..." me dice mientras anota su teléfono en mi celular. Nos vamos.
Domingo, 05:15 A.M.: Toco algo que no debía tocar en el teléfono y me mando una cagada. Me entero 15 minutos más tarde mientras espero el subte.
ありえない!