Preámbulo posiblemente innecesario:
Como ya habrán podido ver de manera muy evidente en entradas anteriores los anteriormente poco informados, y como ya bien sabrán los adeptos y conocedores, el manga (cómic) y el animé (animación) juegan un rol fundamental en la sociedad japonesa contemporánea. Publicidades, diarios, televisión y cine se han visto marcadamente influenciados por un estilo muy propio de dibujo y animación que ha caracterizado a los japoneses durante ya algunas décadas. Así, variados géneros que van de material para niños a terror y de contenido erótico, entre tantos más, plagan interminables locales -especializados o no- y acompañan a los japoneses en momentos diversos.
Existen desde hace varios años diversas convenciones que celebran distintos géneros relacionados alrededor del mundo y el manga y el animé han logrado situarse, en mayor o menor medida, a la cabeza del mercado mundial en cuanto a consumo de historietas y animación. En la Argentina, desde hace más de diez años que se realizan dichos eventos, a los cuales los fans asisten para conseguir material, socializar con otros seguidores y, en muchos casos, a desfilar ataviados como sus personajes de ficción favoritos. A esta práctica se la conoce como "Cosplay", contracción de las palabras "costume" (disfraz) y "play".
El cosplay, se presume, se originó en Japón hace varias décadas en eventos como el que en esta ocasión nos compete.
Estos últimos días del año fuimos a ver de qué trata la Comiket (Comic Market) y a continuación van a poder ver un resumen de las jornadas que muestra un poco lo que hay para ver ahí. Si bien el evento en sí se refiere a la interminable cantidad de autores que presentan ahí su trabajo -publicado por ellos mismos-, es posible que el atractivo más fuerte del evento sea la legión de cosplayers que asiste a ser fotografiada por otra legión tal vez tanto más numerosa de fotógrafos, profesionales y amateur por igual.
"Otaku" (お宅) es una palabra del japonés que se usa para denominar a gente con intereses generalmente obsesivos. Se usa principalmente para referirse a los seguidores del manga, el animé y los videojuegos, pero no está necesariamente limitado a estos.
Preámbulo necesario:
Antes del evento en sí, quisiera mostrar un video que realicé -con el mismo espíritu casero que caracteriza al resto- durante la Animate 2010, realizada entre los días 19 y 21 de noviembre. El impacto de la cultura japonesa ha sido grande en la Argentina, particularmente en los últimos años, con el manga, el animé y los eventos que los festejan. Mi intención fue mostrar un poco de esta influencia y conocer las opiniones de algunos de los actores principales con respecto a ideas y nociones que tienen acerca de estos eventos allá y lo que imaginan o saben de acá.
Desde ya, muchas gracias a todos los que se prestaron con muy buena predisposición y a todos los que aparecen sin haber dado su consentimiento. Como sea, espero que disfruten estos modestos resúmenes. Van dedicados a todos los que disfrutan de este hobby.
Animate 2010:
Comiket 79:
Feliz 2011.
あけましておめでとうございます!
Friday, December 31, 2010
Wednesday, December 29, 2010
秋葉原。 お宅の天国 ・Akihabara. Paraíso Otaku.
Un vistazo a Akihabara, el paraíso de todo otaku del animé, la tecnología y el coleccionismo:
Monday, December 27, 2010
The GazettE [ガゼット] - Nameless Liberty Tour Final - 26/12/2010 Tokyo Dome
Un inesperado giro del destino (por los cuales se suelen caracterizar mis anécdotas) me llevó nuevamente al Tokyo Dome, sólo 24 horas después de haber estado allí por primera vez para el cierre de la gira de Luna Sea.
Esta vez para ver el show de The Gazette, que casualmente también cerraba su gira y grababa DVD en vivo.
Nuevamente, me encontraba ante una banda de la cual no conocía nada (esta vez menos que la anterior), pero la oportunidad de pasar a ver semejante evento fue demasiado jugosa para dejar ir.
Así es que entre una multitud de pintorezcos personajes (a saber el público, entre los cuales abundaba una multitud de japoneses ataviados de manera similar a los integrantes de la banda entre otros looks aún más llamativos) entramos al magnífico domo y nos sentamos en nuestros lugares correspondientes.
Ubicados en la platea, estábamos rodeados de entusiasmadas muchachas japonesas, lo cual me llevó a pensar que se trataba de una banda con un target marcadamente femenino. Si hubiese estado en cualquier otro lugar, posiblemente hubiese querido matarme, pero al menos me quedaba el consuelo de que el lugar prometía cuando menos un buen show.
Nuevamente, haciendo uso de un magnífico arsenal de luces y lásers, arrancó el show y lo que me imaginaba que íba a ser una banda "para chicas", repentinamente me destruyó la cabeza con cosas como esta:
No logré identificar de inmediato frente a qué género me encontraba, pero me sonó a una especie extraña de Nü Metal. Japonés, por cierto.
La banda sonó muy bien, me sorprendió y, sin conocer ningún tema, logró engancharme con más de uno. No logró deslumbrarme como había hecho Luna Sea la noche anterior, pero me dejó una muy buena impresión, potenciada por las maravilloas instalaciones de las que se valió el show (y es que hay que reconocer que el lugar te hace la mitad del show).
Lo que vale la pena resaltar del evento, más allá de la soberbia producción y el sólido desempeño de la banda, son las variadas reacciones del público. Es extraño de explicar, pero podríamos decir que en Japón -al menos para esta ocasión- sustituyen prácticas como "el pogo" o "mosh" con una suerte de coreografías con las que el úblico participa de cada uno de los temas. Y aclaro esto porque, si bien hay ciertas "coreografías de base", sorprende que para cada tema salen con una nueva. Lo realmente impresionante es que todo el estadio se pone de acuerdo con respecto a cual es la seguidilla de pasos. Es así que de golpe, todos están haciendo "headbanging" y repentinamente cambia a una serie de movimientos con los brazos similares a pasos de marcha para luego saltar en el lugar y de golpe sorprendernos con algunos movimientos que son realmente muy difíciles de explicar con palabras y sin mímica. Claramente, nos sentimos a la vez sorprendidos y desubicados en esos momentos, pero interesados al fin.
Hacia el final del evento, Ruki, el cantante, se emocionó al borde de las lágrimas e hizo una serie de agradecimientos para con todos los involucrados en el evento, con especial énfasis en el público, por supuesto. El público pedía más y más y la banda -que, recordemos, grababa DVD en vivo y cerraba la gira- les dio a los fans el "encore" -al canto de "An- ko- ré", según los fans asiáticos- que pareció todo un recital entero más (y creo que más bien se podría decir que hicieron varios "encore").
Intenté grabar algo del recital con la poca batería que le quedaba a la cámara y una muchacha del público me dijo que no se podía -qué loco, ¿no?-. El poco material que llegamos a registrar, lo ven a continuación:
En fin, una muy buena experiencia, un show de un nivel altísimo y una nueva banda para tener en cuenta.
Esta vez para ver el show de The Gazette, que casualmente también cerraba su gira y grababa DVD en vivo.
Nuevamente, me encontraba ante una banda de la cual no conocía nada (esta vez menos que la anterior), pero la oportunidad de pasar a ver semejante evento fue demasiado jugosa para dejar ir.
Así es que entre una multitud de pintorezcos personajes (a saber el público, entre los cuales abundaba una multitud de japoneses ataviados de manera similar a los integrantes de la banda entre otros looks aún más llamativos) entramos al magnífico domo y nos sentamos en nuestros lugares correspondientes.
Ubicados en la platea, estábamos rodeados de entusiasmadas muchachas japonesas, lo cual me llevó a pensar que se trataba de una banda con un target marcadamente femenino. Si hubiese estado en cualquier otro lugar, posiblemente hubiese querido matarme, pero al menos me quedaba el consuelo de que el lugar prometía cuando menos un buen show.
Nuevamente, haciendo uso de un magnífico arsenal de luces y lásers, arrancó el show y lo que me imaginaba que íba a ser una banda "para chicas", repentinamente me destruyó la cabeza con cosas como esta:
No logré identificar de inmediato frente a qué género me encontraba, pero me sonó a una especie extraña de Nü Metal. Japonés, por cierto.
La banda sonó muy bien, me sorprendió y, sin conocer ningún tema, logró engancharme con más de uno. No logró deslumbrarme como había hecho Luna Sea la noche anterior, pero me dejó una muy buena impresión, potenciada por las maravilloas instalaciones de las que se valió el show (y es que hay que reconocer que el lugar te hace la mitad del show).
Lo que vale la pena resaltar del evento, más allá de la soberbia producción y el sólido desempeño de la banda, son las variadas reacciones del público. Es extraño de explicar, pero podríamos decir que en Japón -al menos para esta ocasión- sustituyen prácticas como "el pogo" o "mosh" con una suerte de coreografías con las que el úblico participa de cada uno de los temas. Y aclaro esto porque, si bien hay ciertas "coreografías de base", sorprende que para cada tema salen con una nueva. Lo realmente impresionante es que todo el estadio se pone de acuerdo con respecto a cual es la seguidilla de pasos. Es así que de golpe, todos están haciendo "headbanging" y repentinamente cambia a una serie de movimientos con los brazos similares a pasos de marcha para luego saltar en el lugar y de golpe sorprendernos con algunos movimientos que son realmente muy difíciles de explicar con palabras y sin mímica. Claramente, nos sentimos a la vez sorprendidos y desubicados en esos momentos, pero interesados al fin.
Hacia el final del evento, Ruki, el cantante, se emocionó al borde de las lágrimas e hizo una serie de agradecimientos para con todos los involucrados en el evento, con especial énfasis en el público, por supuesto. El público pedía más y más y la banda -que, recordemos, grababa DVD en vivo y cerraba la gira- les dio a los fans el "encore" -al canto de "An- ko- ré", según los fans asiáticos- que pareció todo un recital entero más (y creo que más bien se podría decir que hicieron varios "encore").
Intenté grabar algo del recital con la poca batería que le quedaba a la cámara y una muchacha del público me dijo que no se podía -qué loco, ¿no?-. El poco material que llegamos a registrar, lo ven a continuación:
En fin, una muy buena experiencia, un show de un nivel altísimo y una nueva banda para tener en cuenta.
代々木公園・Yoyogi Koen
Yoyogi Koen, epicentro de la libre expresión en Tokio:
Sunday, December 26, 2010
原宿・Harajuku
Un breve pantallazo de Harajuku, para mi gente querida e interesados en general:
Saturday, December 25, 2010
LUNACY 黒服限定 GIG~The Holy Night~
Según Wikipedia en español:
La pura verdad es que hasta hace algunas semanas ni conocía a esta banda.
Todo empezó cuando mi buen amigo Gunther me dijo que se íba a hacer un recital gratis en Tokyo Dome por primera vez en la historia y que para poder acceder sólo tenía que anotarme en el sitio web de la banda. La banda estaría cerrando así REBOOT, su gira mundial de regreso a los escenarios a 20 años de su génesis.
LUNACY Kurofuku Gentei GIG -the Holy Night- fue el nombre elegido para este último recital. La parte en japonés significa algo así como "vestido de negro", pues la banda parece haber apostado a la nostalgia y pusieron en práctica algo que habían hecho algunas veces en sus inicios: el "dress code" del evento fue vestirse enteramente de negro. LUNACY, por otro lado, habría sido el nombre original de la banda.
El fondo de la cuestión es que hace una o dos semanas recibo el siguiente mail:
Claramente, lo primero que pensé fue "Genial, voy a conocer el famoso Tokyo Dome gratis". Lo siguiente que pensé fue "No conozco nada de esta banda". Como es natural, se me ocurrió investigar un poco en Youtube para entender un poco de qué se trataba y ver si en una de esas me gustaba lo suficiente como para generar cierta expectativa en cuanto a la banda en sí. La realidad es que terminé escuchando poco y el único tema que realmente logró engancharme de los pocos que escuché fue el siguiente:
Así, pues, entre una cosa y otra, llegó Navidad y se hizo el día. Como anécdota, cabe destacar que hacía varias noches que yo no pegaba un ojo por motivos diversos y realmente me planteé si ir o no hasta el Tokyo Dome, que ni siquiera sabía dónde estaba. Afortunadamente, decidí no pensar y simplemente hacer: me vestí de negro y salí a la estación. Preguntando por aquí y por allá y ya prácticamente de noche a las 17:00 hs de Tokyo, me encontraba durmiéndome en alguna de las múltiples combinaciones de tren y llegando tarde. Finalmente llegué a 水道橋駅 (Estación Suidobashi) y tomé la decisión más astuta: Seguir al único tipo vestido de negro con pelo largo teñido que había en mi tren. Mis instintos me sirvieron bien, y en cuestión de minutos estaba entrando en el monumental Tokyo Dome. Fuera de broma, tendría que dedicarle toda otra entrada a ese lugar, es verdaderamente increíble.
Como todo en Japón, el interior estaba sumamente ordenado. Toda la gente en el estadio tenía un asiento -si bien todos estaban parados- y un amable señor se tomaba la molestia de llevarte hasta el tuyo.
No bien estoy llegando a mi lugar cae el telón con la leyenda "LUNACY" y comienza un preludio de cantos gregorianos con una legión de monjes encapuchados en el escenario que culmina cuando sólo cinco de ellos quedan y se descubren las cabezas para revelarse como los integrantes de la banda. El estadio estalla y se me pone la piel de gallina -sensación que se repetiría muchas veces hasta el final-. Los cinco se acomodan y enseguida, pirotecnia de por medio, revienta la noche con un sonido y un juego de luces cuya mera descripción jamás alcanzaría a hacerles justicia. La calidad de las pantallas también es soberbia y aportaron muchísimo a la narrativa del show junto a los dinámicos y variados efectos de luces.
Luna Sea logró mantenerme atento durante las horas que haya durado -pues perdí la noción del tiempo-. Sin conocer más que un tema -que, por cierto, hizo estallar al estadio hacia el final-, la banda pudo entretenerme y emocionarme más que lo que otras que llevo años escuchando han logrado en vivo, y con gran facilidad, el show se posicionó entre los mejores que he presenciado; mejor que muchos que mejor no voy a nombrar, para evitar herir susceptibilidades. El recital fue sencillamente perfecto. La voz de Ryuichi se mantuvo clara y constante durante todo el show y el resto de la banda sonó impecable. Alternando entre guitarra y violín transparente, Sugizo -el más extravagante por su vestimenta al día de hoy- derrochó habilidad y energía junto a la guitarra de Inoran; mención especial merece Jun "J" Onose y su poderoso bajo, que por momentos logró imponerse sólo contra todo el resto, acompañado por las luces que le cedieron un gran protagonismo durante la noche. Shinya, por su parte, destruyó con elegancia la batería en elocuentes solos durante los cuales el escenario y el público fueron suyos.
A fin de cuentas, como ya dije por ahí, Tokyo Dome te cambia la manera de percibir lo que puede ser un show en vivo y posiblemente te arruina cualquier recital posterior que veas en otro lugar. Luna Sea, por su parte, demostró por qué miles de japoneses -y varios extranjeros- decidieron ir a gritar y agitarse -siempre en su lugar y sin molestar al resto- esta y otras noches anteriores. De más está decir que desde anoche la banda cuenta con un nuevo admirador gaijin.
LUNA SEA fue un grupo musical japonés. Fue uno de los primeros grupos precursores de la actual escena visual kei junto a X Japan y GLAY en atraer la atención del público masivo en su país, convirtiéndose en uno de los grupos más importantes del rock japonés.[1] Formada en 1989 por Ryuichi Kawamura, Yasuhiro "Sugizo" Sugihara, Shinobu "Inoran" Inoue, Jun "J" Onose y Shinya Yamada, la alineación original permaneció intacta hasta la separación de la banda en el año 2000.
[...]
2010: El reinicio 29 de mayo 2010 fue el aniversario 21 de Mar de formación de Luna y también el día de la luna llena. Además de su renovación sitio web oficial, un oficial de Twitter y Facebook se pusieron en marcha, así como un canal de YouTube. En cada luna llena después de un nuevo video fue subido a su canal de YouTube. El 25 de agosto, el día de luna llena, se anunció que celebrará una conferencia de prensa urgente el 31 de agosto en Hong Kong, donde una vez anunciado el final de sus actividades en el año 2000. La conferencia de prensa fue transmitida en vivo a través de servicio de streaming de Ustream.tv al mundo. Durante la rueda de prensa en Hong Kong la banda confirmó su reunión y anunciaron su gira de conciertos por primera vez en diez años. La gira, denominada " 20th Anniversary World Tour Reiniciar "comenzó el 27 de noviembre en Alemania y terminará con una actuación dos días en el Tokyo Dome en diciembre. También dijo que las nuevas canciones fueron escritas.
La pura verdad es que hasta hace algunas semanas ni conocía a esta banda.
Todo empezó cuando mi buen amigo Gunther me dijo que se íba a hacer un recital gratis en Tokyo Dome por primera vez en la historia y que para poder acceder sólo tenía que anotarme en el sitio web de la banda. La banda estaría cerrando así REBOOT, su gira mundial de regreso a los escenarios a 20 años de su génesis.
LUNACY Kurofuku Gentei GIG -the Holy Night- fue el nombre elegido para este último recital. La parte en japonés significa algo así como "vestido de negro", pues la banda parece haber apostado a la nostalgia y pusieron en práctica algo que habían hecho algunas veces en sus inicios: el "dress code" del evento fue vestirse enteramente de negro. LUNACY, por otro lado, habría sido el nombre original de la banda.
El fondo de la cuestión es que hace una o dos semanas recibo el siguiente mail:
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
From e+
━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━
Thank you very much for applying for "Lunacy free live for people from overseas".
As a result of a fair drawing, you have been selected as winner.
Please come to the venue using the following instructions.
■Date/Venue:
Saturday 25th December
Entrance Open at 15:00/ Live Start at 17:00
Tokyo Dome (Tokyo)
■Entrance Procedure:
Entrance procedure will take place on the day from 12:00 to 18:00 at the Tokyo Dome Ticket Office In Front of Gate 22.
Please bring a printout of this e-mail (or this text message on mobile phone display)
and your passport to the venue.
If you do not have a facility to print this e-mail, please tell your name at the entrance
and show the staff your passport.
* Up to 1 persons per 1 winner of admission can enter the venue.
■Notes:
* Only the actual person who has placed the order is able to pick up the tickets.
* Please bring your passport with you to the venue
* Dress Code: Please arrive dressed/attired in black.
* Within venue limits any audio/visual recording strictly forbidden
* Validation Period: 12 - 6PM, December 25, 2010 Tokyo Dome
* Dates and times are all based on Japan Standard Time.
* All seats are reserved seats.
* One seat for one person.
* Resale of admission to third parties on commercial purpose, including by internet auction, is strictly prohibited.
We are looking forward to seeing you.
Claramente, lo primero que pensé fue "Genial, voy a conocer el famoso Tokyo Dome gratis". Lo siguiente que pensé fue "No conozco nada de esta banda". Como es natural, se me ocurrió investigar un poco en Youtube para entender un poco de qué se trataba y ver si en una de esas me gustaba lo suficiente como para generar cierta expectativa en cuanto a la banda en sí. La realidad es que terminé escuchando poco y el único tema que realmente logró engancharme de los pocos que escuché fue el siguiente:
Así, pues, entre una cosa y otra, llegó Navidad y se hizo el día. Como anécdota, cabe destacar que hacía varias noches que yo no pegaba un ojo por motivos diversos y realmente me planteé si ir o no hasta el Tokyo Dome, que ni siquiera sabía dónde estaba. Afortunadamente, decidí no pensar y simplemente hacer: me vestí de negro y salí a la estación. Preguntando por aquí y por allá y ya prácticamente de noche a las 17:00 hs de Tokyo, me encontraba durmiéndome en alguna de las múltiples combinaciones de tren y llegando tarde. Finalmente llegué a 水道橋駅 (Estación Suidobashi) y tomé la decisión más astuta: Seguir al único tipo vestido de negro con pelo largo teñido que había en mi tren. Mis instintos me sirvieron bien, y en cuestión de minutos estaba entrando en el monumental Tokyo Dome. Fuera de broma, tendría que dedicarle toda otra entrada a ese lugar, es verdaderamente increíble.
Como todo en Japón, el interior estaba sumamente ordenado. Toda la gente en el estadio tenía un asiento -si bien todos estaban parados- y un amable señor se tomaba la molestia de llevarte hasta el tuyo.
No bien estoy llegando a mi lugar cae el telón con la leyenda "LUNACY" y comienza un preludio de cantos gregorianos con una legión de monjes encapuchados en el escenario que culmina cuando sólo cinco de ellos quedan y se descubren las cabezas para revelarse como los integrantes de la banda. El estadio estalla y se me pone la piel de gallina -sensación que se repetiría muchas veces hasta el final-. Los cinco se acomodan y enseguida, pirotecnia de por medio, revienta la noche con un sonido y un juego de luces cuya mera descripción jamás alcanzaría a hacerles justicia. La calidad de las pantallas también es soberbia y aportaron muchísimo a la narrativa del show junto a los dinámicos y variados efectos de luces.
Luna Sea logró mantenerme atento durante las horas que haya durado -pues perdí la noción del tiempo-. Sin conocer más que un tema -que, por cierto, hizo estallar al estadio hacia el final-, la banda pudo entretenerme y emocionarme más que lo que otras que llevo años escuchando han logrado en vivo, y con gran facilidad, el show se posicionó entre los mejores que he presenciado; mejor que muchos que mejor no voy a nombrar, para evitar herir susceptibilidades. El recital fue sencillamente perfecto. La voz de Ryuichi se mantuvo clara y constante durante todo el show y el resto de la banda sonó impecable. Alternando entre guitarra y violín transparente, Sugizo -el más extravagante por su vestimenta al día de hoy- derrochó habilidad y energía junto a la guitarra de Inoran; mención especial merece Jun "J" Onose y su poderoso bajo, que por momentos logró imponerse sólo contra todo el resto, acompañado por las luces que le cedieron un gran protagonismo durante la noche. Shinya, por su parte, destruyó con elegancia la batería en elocuentes solos durante los cuales el escenario y el público fueron suyos.
A fin de cuentas, como ya dije por ahí, Tokyo Dome te cambia la manera de percibir lo que puede ser un show en vivo y posiblemente te arruina cualquier recital posterior que veas en otro lugar. Luna Sea, por su parte, demostró por qué miles de japoneses -y varios extranjeros- decidieron ir a gritar y agitarse -siempre en su lugar y sin molestar al resto- esta y otras noches anteriores. De más está decir que desde anoche la banda cuenta con un nuevo admirador gaijin.
Japanese Christmas Special
Capturas al azar de una noche navideña en Tokio... ¡Felicidades!
Varado en Sao Paulo
Encaminado hacia Tokio, un pequeño percance derivó en que quedara varado en San Pablo (Brasil). Esto es lo que sucedió allí...
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